El terremoto de magnitud 6,8 que sacudió la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón, continúa dejando un panorama devastador. Las autoridades confirmaron el hallazgo de dos personas fallecidas entre los escombros de un centro comercial parcialmente colapsado, mientras continúa la búsqueda de más de 30 trabajadores desaparecidos.
Los equipos de rescate trabajan sin descanso entre estructuras dañadas, en una carrera contra el tiempo para localizar sobrevivientes.
"Pensé que el edificio se iba a derrumbar"
El fuerte movimiento sorprendió a miles de personas durante sus actividades diarias.
"La sacudida fue bastante fuerte y duró mucho tiempo. Estaba aterrorizada", relató a AFP Chiharu Hara, una reclutadora de 35 años que se encontraba en un viaje de trabajo.
La mujer contó que el edificio donde se encontraba se balanceó violentamente.
"Temí que se derrumbara. Todo el mundo entró en pánico", recordó.
Otro testigo, entrevistado por la cadena NHK, aseguró que los temblores fueron tan intensos que ni siquiera podía mantenerse de pie.

Hospitales reciben decenas de heridos
Los hospitales de Kumamoto informaron haber atendido a más de 50 pacientes cada uno, muchos con fracturas, quemaduras y lesiones provocadas por el derrumbe de estructuras.
Personal médico señaló que las ambulancias continúan llegando con personas heridas mientras avanzan las labores de rescate.
Miles permanecen sin electricidad
La primera ministra Sanae Takaichi confirmó daños en carreteras, edificios, incendios y cortes de agua y electricidad.
Además, alrededor de 45.000 hogares permanecen sin suministro eléctrico en la prefectura de Kumamoto.
Las autoridades aseguraron que los reactores nucleares de la región continúan operando con normalidad.
Mientras tanto, cientos de rescatistas mantienen las operaciones para localizar a quienes siguen atrapados bajo los escombros.




