Cuba volvió a quedar completamente a oscuras. La noche del domingo, la red eléctrica nacional colapsó, provocando un nuevo apagón que afectó a millones de habitantes en toda la isla y profundizó la crisis energética que atraviesa el país.
La empresa estatal de electricidad confirmó la interrupción del servicio a través de sus redes sociales, aunque no detalló las causas del fallo que dejó sin energía a gran parte del territorio cubano.
Un problema que se repite
Se trata del primer apagón nacional registrado en agosto, luego de que Cuba enfrentara tres colapsos similares durante julio, reflejando el deterioro de un sistema eléctrico que opera bajo una fuerte presión por la escasez de combustible y el envejecimiento de su infraestructura.
Los constantes cortes de energía han cambiado la rutina de miles de familias, que deben reorganizar sus actividades diarias para cocinar, lavar ropa, conectarse a internet o enfrentar las altas temperaturas cuando el servicio eléctrico regresa, sin saber cuánto tiempo permanecerá disponible.
Escasez de combustible y reformas
La crisis también está relacionada con las dificultades para importar combustible. En los últimos meses, Cuba ha visto reducidos sus suministros energéticos, mientras busca alternativas para garantizar el abastecimiento.
Como parte de esa estrategia, el Gobierno autorizó recientemente la participación de inversión extranjera en la importación y comercialización de combustibles, además de aprobar nuevas medidas para atraer inversión privada al sector turístico.
Sin embargo, las propias autoridades reconocen que estos cambios tendrán un efecto gradual y que la recuperación del sistema energético requerirá tiempo.
Mientras tanto, millones de cubanos continúan enfrentando prolongados cortes de electricidad que afectan la vida cotidiana y el funcionamiento de diversos sectores del país.




