El Parlamento de Nicaragua, controlado por el oficialismo, informó este martes, 21 de julio, que ha iniciado los análisis necesarios para cumplir con las orientaciones del presidente Daniel Ortega, quien ordenó prohibir la celebración de elecciones generales en el país.
En una declaración oficial, la Asamblea Nacional señaló que, tras las declaraciones de Ortega durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, se comenzará a elaborar un plan de trabajo para asegurar “la paz, la seguridad, la estabilidad y la continuidad de los logros contra la pobreza”.
Ortega aseguró que no permitirá procesos electorales que pongan en riesgo el control del oficialismo.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó a Ortega de mostrar su “verdadera naturaleza autoritaria” y llamó a la comunidad internacional a ejercer presión.

“Las declaraciones de Daniel Ortega acerca de que, bajo la dictadura de su familia, Nicaragua nunca volverá a celebrar elecciones dejan al descubierto su verdadera naturaleza autoritaria”, afirmó Rubio.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica expresó su “profunda preocupación” por el cierre de espacios cívicos y la persecución contra disidentes en Nicaragua.
La oposición nicaragüense pidió a la comunidad internacional actuar para apoyar al pueblo y presionar por el retorno a la democracia.
Ortega, de 80 años, gobierna desde 2007 junto a su esposa Rosario Murillo, quien fue designada copresidenta en 2025.



