La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el brote de ébola declarado en mayo en África ya ha causado la muerte de más de 1.000 personas.
En la República Democrática del Congo se registran 999 fallecidos y 2.473 casos confirmados, con una tasa de letalidad del 40,4 %. Además, 737 pacientes se encuentran en aislamiento u hospitalización y 482 han logrado recuperarse.

Uganda reportó 2 fallecidos y 20 contagios confirmados, de los cuales 15 fueron importados desde la RDC. Las autoridades ugandesas dieron de alta al último paciente la semana pasada.
El jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que el brote “se ha expandido más rápido que cualquiera previo”. Thierno Balde, responsable de la OMS para la gestión del virus, señaló que “el brote sigue adelantado con respecto a nosotros y aún estamos en una fase de ponernos al día”.
Hasta el momento, cinco provincias congoleñas se han visto afectadas. Las autoridades destacan que, aunque no se detectaron nuevas zonas sanitarias en las últimas 24 horas, el seguimiento de contactos sigue siendo insuficiente.
Este brote es el tercero más mortífero en la historia reciente, después del de África Occidental (2014-2016) y el del este congoleño (2018-2020).




