Nuestro equipo de Al Día sigue el recorrido por los mercados de Santa Cruz tras el incendio de la Feria Barrio Lindo, en esta ocasión llegamos hasta Los Pozos, donde se evidencia un solo hidrante y el retorno de comerciantes ambulantes a las calles, lo que genera preocupación por las condiciones de seguridad ante una eventual emergencia.
Según el mapa de hidrantes de la cooperativa de agua, el mercado Los Pozos cuenta con un único hidrante ubicado en el sector central, entre las calles Quijarro y Caballero. Aunque el presidente de la Asociación El Progreso, Mario Castro, aseguró que el comercial dispone de extintores en cada nivel y mangueras, reconoció que se necesita más equipamiento.


“Estamos en un proyecto de colocar más hidrantes… Tengo las mangueras correspondientes y extinguidores en cada nivel. Ya nos ha ocurrido y no queremos que nos pase como en la Feria”, señaló Castro.
El dirigente explicó que también trabajan en la renovación del cableado eléctrico, que tiene 28 años de antigüedad, y que cuentan con un seguro relacionado con los transformadores de la CRE. Además, ya elaboraron una carta para solicitar más hidrantes a las autoridades.

Sin embargo, el principal problema vuelve a ser la ocupación de las calles. Ambulantes se instalaron nuevamente en vías como Campero y 6 de Agosto, formando filas que dificultan el tránsito de vehículos convencionales y, con mayor razón, de carros bomba.
“Queremos que se limpie todo para que el área del comercial tenga un control necesario. Ojalá que nos escuchen las nuevas autoridades municipales”, pidió Castro.
Contexto
En 2011, el mercado Los Pozos sufrió uno de los incendios más grandes de su historia, lo que impulsó el traslado de muchos comerciantes al nuevo mercado minorista y un reordenamiento de las calles. Con el paso de los años, los ambulantes regresaron y volvieron a ocupar espacios destinados a vehículos y peatones, reproduciendo el mismo escenario de riesgo que se observa en otros centros de abastecimiento de la ciudad.
La situación de Los Pozos se suma a las alertas detectadas en La Ramada y refuerza el debate sobre la necesidad de controles permanentes y mejores condiciones de seguridad en los mercados cruceños tras el incendio de Barrio Lindo.

