Una imagen difundida por la NASA se volvió viral en redes sociales luego de mostrar una representación de la Tierra con una apariencia muy distinta a la esfera que todos conocemos. La figura, comparada por muchos usuarios con una "patata", despertó dudas y dio pie a diversas teorías sobre la verdadera forma del planeta.
Sin embargo, la explicación es completamente científica.
La imagen no muestra la forma física de la Tierra, sino el geoide, un modelo utilizado por los investigadores para representar cómo sería el nivel medio de los océanos si únicamente estuviera determinado por la gravedad, sin la influencia de mareas, corrientes marinas o vientos.
¿Qué es el geoide?
El geoide es una referencia fundamental para la geodesia, la disciplina que estudia la forma y dimensiones de la Tierra.
Las irregularidades que aparecen en la imagen corresponden a pequeñas variaciones en el campo gravitacional del planeta. Para hacerlas visibles, la NASA las amplifica aproximadamente 10.000 veces, ya que en la realidad esas diferencias apenas alcanzan unas decenas de metros.
Es decir, la Tierra no tiene esa forma irregular; la imagen exagera las diferencias gravitacionales con fines científicos.
¿Por qué cambia la gravedad?
La gravedad no es exactamente igual en todos los puntos del planeta debido a la distribución desigual de masas en el interior terrestre.
Montañas, océanos, diferencias en la densidad del subsuelo y otros factores hacen que la fuerza gravitacional varíe ligeramente entre distintas regiones.
Para construir este modelo, científicos analizaron durante aproximadamente 15 años más de 1.000 millones de mediciones satelitales, obteniendo un mapa extremadamente preciso del comportamiento de la gravedad terrestre.
¿Para qué sirve este modelo?
El geoide tiene múltiples aplicaciones científicas y tecnológicas, entre ellas:
- Elaboración de mapas más precisos.
- Mejora de sistemas GPS y navegación.
- Estudios sobre el nivel del mar.
- Investigación del interior del planeta.
- Monitoreo de cambios climáticos y oceánicos.
Aunque su apariencia pueda resultar sorprendente, el modelo no modifica el conocimiento científico sobre la forma del planeta, sino que ayuda a comprender mejor cómo funciona la gravedad en la Tierra.



