Uruguay puso en marcha el patrullaje con vehículos blindados militares en los barrios con mayores niveles de criminalidad de Montevideo. El primero de los cuatro blindados tipo Cóndor inició sus recorridos en el barrio Marconi.
El vehículo, de 9.000 kilos, está diseñado para patrullaje preventivo, traslado seguro de efectivos y respuesta ante enfrentamientos armados. Cuenta con cámaras y tecnología que mejora la visibilidad durante los operativos.
El ministro del Interior, Carlos Negro, explicó que la medida busca reforzar “la protección de la ciudadanía” y la seguridad de los policías que trabajan en zonas de mayor complejidad.
“Lo que queremos es, por un lado, la protección de los vecinos con mayores recursos materiales y, por otro, la protección de los funcionarios policiales”, señaló.

Sin embargo, el estreno no estuvo exento de contratiempos. En su primer día de servicio el blindado presentó fallas mecánicas (incluyendo la rotura de una manguera) y debió salir temporalmente de operación, lo que generó críticas desde la oposición.
El senador Sebastián Da Silva (Partido Nacional) ironizó: “Así gobiernan. Son un libreto de murga no divertido”. El presidente de esa fuerza, Álvaro Delgado, también cuestionó el hecho.
El Ministerio del Interior confirmó posteriormente que el vehículo ya se encuentra plenamente operativo y continúa realizando tareas de patrullaje en la zona oeste de Montevideo.

Está previsto que los otros tres blindados se incorporen de forma paulatina durante el mes de agosto, una vez finalizados los trabajos de mantenimiento. Los 19 choferes capacitados recibieron entrenamiento específico de tres semanas en el Batallón de Florida.
El presidente Yamandú Orsi había anunciado la medida el 22 de junio como parte del refuerzo del combate al crimen organizado. El Gobierno descarta que se trate de una militarización de las calles, y aclara que se trata únicamente de infraestructura especial para el Ministerio del Interior en circunstancias específicas.



