Más de 30 años de esfuerzo, aprendizaje e innovación forman parte de la historia de la familia Luna, un emprendimiento boliviano que nació con las enseñanzas de un abuelo y hoy continúa creciendo con las nuevas generaciones.
En el capítulo 2 de Genios de Altura, conocemos cómo esta familia fabrica sus propias máquinas, matrices y moldes de aluminio para producir miles de botellas cada día.
“Detrás de cada botella hay ingenio, conocimiento y trabajo”.
Con una producción de al menos 12 mil botellas diarias, la familia Luna demuestra cómo un sueño familiar puede convertirse en un legado para las siguientes generaciones.







