Antes de adquirir uno de estos juguetes, los padres pueden prestar atención a algunas señales relacionadas con su identificación, información y seguridad.
- No tiene información clara del fabricante
Si el empaque no identifica al fabricante, importador o responsable del producto, resulta difícil conocer su procedencia y verificar información sobre su seguridad.
- No indica la edad recomendada
Los juguetes deben incluir información sobre el rango de edad para el que están destinados. La ausencia de esta advertencia puede ser una señal para evitar la compra.
- No presenta advertencias de seguridad
El empaque debería informar sobre posibles riesgos y las condiciones de uso. Si no existen instrucciones o advertencias claras, los padres deberían tomar precauciones.
- No cuenta con los controles correspondientes
En Bolivia, autoridades evidenciaron que el Dumpling Squishy identificado no cuenta con registro sanitario. Este es un aspecto que los padres pueden considerar antes de adquirir productos de este tipo.
- Presenta piezas que pueden desprenderse
Los padres también pueden revisar físicamente el juguete y su empaque para comprobar que no existan piezas pequeñas o elementos que puedan desprenderse con facilidad.
Este punto cobra relevancia porque en Estados Unidos se retiraron determinados juguetes tipo squishy que contenían bolitas de agua capaces de ser ingeridas por niños y provocar riesgos de asfixia u obstrucción intestinal. Esta alerta corresponde a productos específicos y no significa que todos los Dumpling Squishy tengan este problema.




