Una crisis financiera que derivó en una fuerte tensión política sacude a Paraguay. Las protestas ciudadanas, las denuncias sobre el manejo de recursos de ahorristas y fondos del sistema de pensiones, y la pérdida de respaldo político marcaron el escenario que, según el analista internacional Álvaro del Pozo, llevó al presidente Santiago Peña a anunciar su renuncia.
Durante una entrevista en Al Día Tu Día, Del Pozo señaló que la situación no surgió de manera repentina, pues según explicó ya existían advertencias y señales de alerta desde hace más de un año.
Las denuncias sobre los recursos de los ahorristas
El analista explicó que la entidad financiera involucrada había conseguido captar una importante cantidad de clientes en aproximadamente tres años, principalmente de sectores de clase media y baja. Según sus estimaciones, habría llegado a cerca de tres millones de ahorristas, aproximadamente la mitad de la población paraguaya.
Del Pozo indicó que la preocupación aumentó debido a las denuncias sobre presuntos créditos vinculados y el supuesto uso de recursos públicos y fondos del sistema de pensiones para otros fines.
También cuestionó la falta de una respuesta oportuna de las autoridades de supervisión financiera, pese a que, según su análisis, existían advertencias previas. La situación habría profundizado la desconfianza de los ciudadanos y provocado movilizaciones.
La crisis política y el futuro del Gobierno
Del Pozo sostuvo que la crisis financiera terminó trasladándose al ámbito político y debilitó el respaldo que Peña tenía dentro de su propio partido, el Partido Colorado.
Además, mencionó cuestionamientos relacionados con posibles conflictos de intereses por los vínculos empresariales que, según explicó, el mandatario habría mantenido antes de asumir la Presidencia.
Sobre el procedimiento institucional, el analista señaló que el escenario contemplaba un juicio político y explicó que, conforme a su interpretación del mecanismo constitucional paraguayo, el vicepresidente debería asumir y completar el mandato hasta 2028, dependiendo del desenlace del proceso.
¿La crisis paraguaya afectará a Bolivia?
Consultado sobre las posibles consecuencias para Bolivia, Del Pozo consideró que la situación política paraguaya no debería modificar de manera significativa la relación bilateral.
Recordó que Paraguay mantiene una política exterior institucionalizada desde hace varias décadas y destacó el acercamiento diplomático impulsado en los últimos años entre ambos países, con participación de Uruguay en algunos espacios de diálogo.
También mencionó el interés paraguayo en fortalecer su conexión comercial con el Pacífico y la importancia estratégica de Puerto Busch.
A criterio del analista, los vínculos entre Bolivia y Paraguay responden a intereses de Estado que pueden mantenerse más allá de los cambios políticos internos. Por ello, consideró que la crisis no tendría por qué afectar los avances de la agenda bilateral.






