La incertidumbre y el dolor continúan entre las familias afectadas por las explosiones registradas en el cuartel Bolívar de Viacha. Aunque una de las principales labores dentro del recinto militar llegó a su fin con el retiro de los escombros, todavía existen familiares que esperan respuestas sobre sus seres queridos.
El alcalde de Viacha, Jenrry Patzi, señaló que los días posteriores a la tragedia siguen siendo difíciles para las familias, principalmente por la espera de los resultados de las pruebas de ADN. Estos análisis son fundamentales para confirmar la identidad de los restos y permitir que los familiares puedan avanzar con los procedimientos correspondientes.
Con la conclusión de la limpieza, el cuartel quedó sin los escombros generados por las explosiones y se cerró una etapa de los trabajos realizados después del hecho. Sin embargo, para las familias de las víctimas, la incertidumbre permanece mientras aguardan la identificación oficial de sus seres queridos.
La situación también continúa afectando a distintos sectores de Viacha. Varias familias sufrieron daños como consecuencia de las explosiones y requieren asistencia para afrontar las consecuencias que dejó el siniestro. Desde el municipio se mantiene el seguimiento a las necesidades de los vecinos afectados.
En medio de este escenario, el Ministerio de Defensa entregó 8,2 toneladas de ayuda humanitaria a 320 familias afectadas por las explosiones. La entrega forma parte de las acciones de apoyo destinadas a las personas que sufrieron las consecuencias del hecho.
Mientras la ayuda comienza a llegar a las familias damnificadas y concluyen los trabajos de limpieza en el cuartel, los familiares de las víctimas mantienen una de las esperas más difíciles: conocer los resultados de las pruebas de ADN. Para ellos, contar con una identificación oficial representa un paso necesario para poner fin a parte de la incertidumbre que dejó la tragedia.





