El robo a una joyería, los hechos de violencia armada y los asesinatos registrados en Santa Cruz reavivan las interrogantes sobre la capacidad de respuesta frente al crimen organizado. En este contexto, la implementación de unidades de élite plantea nuevas preguntas sobre cómo funcionarán y qué recursos necesitarán para combatir la inseguridad.
El coronel Jorge Santistevan, secretario de Seguridad Ciudadana, señaló que el despliegue de efectivos debe estar acompañado de los equipos necesarios para cumplir sus funciones.
No sirve que llegue un soldado sin equipos
manifestó al referirse a las condiciones que deben tener los uniformados para enfrentar a las organizaciones criminales.
Santistevan también advirtió sobre la capacidad de adaptación de estas estructuras delictivas y la necesidad de identificar las deficiencias en las estrategias de seguridad.
Según el coronel, “el crimen organizado no dejó de asesinar ni atracar”, por lo que considera necesario evaluar las debilidades que pueden ser aprovechadas por estas organizaciones.
Asimismo, sostuvo que una de las dificultades es el impacto de la violencia en la confianza de la población y afirmó que parte de los capos del crimen organizado se encontraría en Bolivia.
En este escenario, Santa Cruz y Beni fueron señalados como los departamentos más golpeados por la inseguridad. Sin embargo, con la información disponible no se cuenta con cifras que permitan dimensionar la situación en ambas regiones.
La conformación y el funcionamiento de las unidades de élite, así como los recursos que tendrán a disposición, son aspectos centrales para evaluar cómo se enfrentará al crimen organizado.






