Una identidad falsa, años prófugo de la justicia brasileña y una balacera que terminó con un hombre al borde de la muerte. Así se desarrolla el caso de Engri Júnior de Almeida Maia, conocido como “Júnior Trindade”, quien resultó gravemente herido en un hecho armado registrado el sábado 24 de octubre en el municipio de Concepción, Santa Cruz.
El brasileño, de 38 años, es señalado por las autoridades de su país como uno de los criminales más buscados del estado de Goiás y como líder de la Associação Amigos do Estado (ADE), una organización investigada por sus presuntos vínculos con el Primer Comando da Capital (PCC), además de actividades relacionadas con el narcotráfico, el lavado de dinero y hechos violentos.
Vivía en Bolivia con otra identidad Mientras era buscado por la justicia brasileña, Júnior Trindade utilizaba en Bolivia el nombre de Julio Salles Barbosa. Su verdadera identidad fue establecida mediante un intercambio de información entre la Policía Boliviana y la Policía Federal de Brasil, según un informe. El hombre llevaba más de cuatro años prófugo. En 2016 fue detenido en el estado brasileño de Bahía, pero logró escapar de prisión y desde entonces permaneció fuera del alcance de las autoridades, hasta el hecho ocurrido en Concepción.
Júnior Trindade recibió un impacto de bala en la cabeza y fue trasladado a una clínica privada de Santa Cruz de la Sierra, donde permanece en estado crítico, internado en terapia intensiva. La Policía Federal brasileña desmintió versiones sobre su supuesto fallecimiento difundidas el domingo 25 de octubre.
Su presunta pareja fue aprehendida En el marco de las investigaciones, la Policía aprehendió a Larisa R. de O., de 25 años, identificada como la presunta pareja del brasileño. De acuerdo con los reportes, la mujer realizaba gestiones para conseguir una avioneta que permitiera trasladar al herido desde Concepción hasta Santa Cruz de la Sierra.
Una organización investigada por narcotráfico y violencia Las autoridades brasileñas identifican a Júnior Trindade como fundador y principal dirigente de la Associação Amigos do Estado (ADE), una facción investigada por sus presuntos nexos con el PCC.
Las investigaciones brasileñas también vinculan a esta organización con el traslado de cargamentos de droga desde Bolivia hacia Brasil. Según los reportes, la estructura habría utilizado propiedades rurales en el estado de Tocantins como centros logísticos para recibir y distribuir sustancias controladas.
Ahora, los investigadores bolivianos buscan establecer quiénes participaron en la balacera, de dónde procedían las armas utilizadas y cómo el ciudadano brasileño logró permanecer en territorio nacional con una identidad falsa. El caso también abre interrogantes sobre la presencia y las operaciones de organizaciones criminales extranjeras en la región de la Chiquitania.






