El Banco Mundial presentó este jueves, 23 de julio, una primera evaluación de los daños causados por los terremotos del 24 de junio en Venezuela, estimando pérdidas por 19.500 millones de dólares en destrucción directa.
Según el informe, los daños a las viviendas representan casi la mitad del total, con 9.300 millones de dólares. Los edificios no residenciales acumularon pérdidas por 5.000 millones y la infraestructura por 5.200 millones.

La entidad calificó estas cifras como “abrumadoras para cualquier economía” y pidió una respuesta “coordinada”, sugiriendo la creación de una alianza público-privada vigorosa para afrontar la reconstrucción.
La estimación no incluye el costo de reconstruir con mejoras estructurales ni materiales más modernos. En ese escenario, los costos (incluyendo remoción de escombros) podrían elevarse entre dos y dos veces y media, llegando potencialmente a cerca de 50.000 millones de dólares.
Los estados de La Guaira y Distrito Capital concentran el 47% de los daños, seguidos de Miranda y Carabobo. Una semana después de los sismos, la ONU había estimado una cifra superior, del orden de 37.000 millones de dólares.
El Banco Mundial advirtió que el ritmo de la reconstrucción será decisivo para la recuperación económica y social de Venezuela, y que el desastre afectará la productividad, el consumo y el crecimiento del PIB durante la próxima década.

“Los terremotos han trastocado vidas, dañado infraestructura crítica y creado nuevos desafíos para la recuperación de Venezuela”, señaló Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.
La entidad afirmó que apoyará los esfuerzos de recuperación del país “a cada paso del camino”.



