El caso de una niña de 12 años ha generado preocupación luego de que profesores de su unidad educativa alertaran sobre cambios en su comportamiento y un marcado descenso en su rendimiento escolar.
Tras la denuncia y la intervención de la Defensoría de la Niñez, las investigaciones establecieron que la menor habría sido sometida durante varios años a trabajos domésticos y a situaciones de violencia dentro de su entorno familiar.
Durante las evaluaciones realizadas por personal especializado, también se conoció una denuncia por presunto abuso sexual que involucra al tío de la víctima.
Las autoridades activaron las medidas de protección correspondientes y la menor fue resguardada. Los dos investigados fueron sometidos a una audiencia cautelar y se determinó detención preventiva para ambos mientras continúan las investigaciones.
El caso volvió a poner en evidencia el papel fundamental de los docentes en la detección temprana de señales de violencia que afectan a niños y adolescentes.






