La desesperación por no perder el esfuerzo de toda una vida llevó a varios comerciantes afectados por el incendio en Barrio Lindo a desafiar el peligro e ingresar al área afectada para intentar rescatar parte de su mercadería.
Mientras los equipos de emergencia trabajaban para controlar las llamas, algunos propietarios aprovecharon pequeños espacios de acceso para sacar productos y pertenencias antes de que fueran consumidos por el fuego. Las escenas reflejaron la angustia de familias que veían desaparecer el patrimonio construido durante años de trabajo.
Ante esta situación, efectivos policiales reforzaron el resguardo del perímetro para impedir nuevos ingresos, debido al alto riesgo de colapso de la infraestructura afectada. Las autoridades reiteraron que la prioridad es preservar la vida de las personas y permitir que los bomberos continúen con las labores de enfriamiento.
El incendio dejó importantes pérdidas materiales y una profunda preocupación entre los comerciantes, quienes ahora esperan conocer el alcance de los daños y las medidas de apoyo que puedan recibir tras la emergencia.


