En julio, Al Día Investiga llegó hasta Patacamaya para mostrar cómo se desarrolla la compra y venta de vehículos indocumentados, conocidos como “chutos”.
Ahora, un nuevo recorrido por este municipio muestra otra arista del problema: vehículos señalados como chutos aparecen también en las filas para cargar combustible.
La situación vuelve a generar preguntas sobre el control que existe en torno a la comercialización de gasolina y el destino que tiene el combustible adquirido en medio de la actual escasez.
A esta situación se suma la presencia de personas que comercializan gasolina en bidones, una práctica que ha comenzado a tomar mayor protagonismo en las inmediaciones de la carretera.
Mientras los controles intentan frenar el comercio ilegal, en Patacamaya surge una interrogante: ¿quién está controlando realmente el combustible que sale de los surtidores y termina siendo comercializado fuera de ellos?
Al Día Investiga vuelve al lugar para mostrar una realidad que, según lo observado en el recorrido, continúa desarrollándose a plena vista.



