Al Día Investiga lo volvió a hacer. En julio llegamos hasta Patacamaya para poner bajo la lupa la presencia de vehículos indocumentados y su acceso al combustible. En agosto regresamos al municipio para verificar qué había cambiado y encontramos nuevamente vehículos sin documentación visible entre las filas para abastecerse de gasolina. Pero la investigación fue más allá: registramos combustible almacenado en bidones y comercializado a plena vista, en un escenario marcado por la escasez y que vuelve a poner bajo la lupa el desvío y la venta ilegal de carburantes.
La investigación expone cómo la falta de gasolina abre espacio a un mercado paralelo que opera fuera de los canales habituales. El combustible aparece en bidones y es vendido públicamente, mientras persisten interrogantes que requieren respuestas: ¿de dónde sale?, ¿qué calidad tiene y quién controla su comercialización? Dos visitas, en julio y agosto, permitieron comprobar que esta actividad continúa desarrollándose a plena vista y que el mercado negro del combustible sigue presente en Patacamaya.


