Las investigaciones sobre la fábrica de billetes falsos descubierta en el municipio de Achocalla revelan que la organización delictiva habría operado durante más de ocho meses, tiempo en el que sus integrantes instalaron el taller y realizaron pruebas para perfeccionar la falsificación de moneda.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Henry Pinto, explicó que el grupo utilizaba un sistema de producción que combinaba procesos artesanales con equipos tecnológicos adaptados, lo que hacía variable la cantidad de billetes falsificados.
La Fiscalía busca establecer cómo circuló el dinero
Uno de los principales objetivos de la investigación es determinar de qué manera los billetes falsificados fueron introducidos al mercado.
El fiscal Cristian Ventura informó que los primeros indicios apuntan a que la distribución se realizaba principalmente en provincias del departamento de La Paz mediante una red que podría haber estado integrada por hasta 20 personas.
Tres personas permanecen aprehendidas
Por este caso, cuatro personas son investigadas y tres permanecen aprehendidas. Este lunes está prevista la audiencia de medidas cautelares, mientras el Ministerio Público solicitó seis meses de detención preventiva en el penal de San Pedro.
Los implicados son investigados por los presuntos delitos de falsificación de moneda y asociación delictuosa. De acuerdo con la Fiscalía, los acusados se acogieron a su derecho al silencio.
¿Qué encontraron en el operativo?
Durante el allanamiento al inmueble donde funcionaba el taller clandestino, los investigadores secuestraron una prensa, impresoras, tintas y tres cajas que contenían billetes falsificados de distintas denominaciones, tanto en bolivianos como en dólares.
Según la Fiscalía, el operativo estaba planificado antes de los conflictos sociales registrados en el país, pero su ejecución se retrasó debido a los bloqueos.




