Bolivia continúa en alerta por el incremento de focos de calor registrados en diferentes regiones del país. De acuerdo con el reporte de las autoridades, actualmente se contabilizan más de 1.169 focos, una situación que mantiene el monitoreo permanente debido al riesgo de incendios forestales.
Uno de los departamentos que genera mayor preocupación es Tarija, donde la falta de lluvias y las condiciones climáticas han favorecido la propagación del fuego en distintas zonas, complicando las labores de los equipos de emergencia que trabajan para controlar los incendios.
Las autoridades explicaron que las altas temperaturas, los fuertes vientos y la escasez de precipitaciones incrementan la posibilidad de que nuevos focos de calor evolucionen a incendios forestales, por lo que se mantiene la vigilancia sobre las áreas de mayor riesgo.
Frente a este panorama, las instituciones encargadas de la atención de emergencias continúan con las tareas de monitoreo y respuesta, al tiempo que reiteran el llamado a la población para evitar acciones que puedan provocar nuevos incendios y reportar cualquier foco de calor detectado en su región.


