Con gelatinas, alfajores, refrescos y la compañía de su gatita Linda, Manuel Callizaya comenzó una nueva etapa de su vida apostando por el emprendimiento. Tras salir del cuartel en enero, decidió iniciar esta actividad con esfuerzo y entusiasmo, mientras trabaja para alcanzar sus objetivos personales y profesionales.
En Al Día Tu Día, Manuel compartió su historia, habló sobre los productos que ofrece y contó que tiene dos grandes metas: convertirse en abogado, para poder defenderse a sí mismo, y estudiar para ser profesor.
Un emprendimiento que nace con esfuerzo y voluntad
La venta de gelatinas, alfajores y refrescos se convirtió en una oportunidad para que Manuel comenzara a construir su propio camino. Junto a su gatita Linda, afronta los desafíos de emprender y busca salir adelante con el trabajo diario.
Su historia refleja cómo una iniciativa puede comenzar con recursos sencillos, pero con objetivos claros y la voluntad de avanzar paso a paso.
Manuel deja un mensaje para los jóvenes
Al finalizar la entrevista, Manuel se dirigió a los jóvenes y los animó a arriesgarse por sus sueños, enfrentar las dificultades y no rendirse ante los obstáculos.
“De grande a pequeño, siempre se empieza”, fue la idea central de su mensaje, con el que recordó que los grandes objetivos se construyen desde los primeros pasos.
Su invitación es a seguir adelante con corazón y voluntad, entendiendo que cada esfuerzo puede convertirse en una oportunidad para acercarse a aquello que uno desea alcanzar.





