Lionel Andrés Messi recibió este jueves el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026 de manos de la princesa Leonor en el Teatro Campoamor de Oviedo.
Vestido de traje negro y camisa blanca, con el broche que la propia princesa le había entregado por la mañana, el delantero argentino llegó al teatro a las 18:18 horas entre los aplausos del público. Aunque no pronunció discurso durante la ceremonia principal, sí habló horas antes en un acto con jóvenes en el Palacio de los Deportes, organizado bajo la iniciativa “El juego del 10”, donde compartió consejos y se reencontró con su amigo Santi Cazorla.
Un reconocimiento histórico
Messi se convierte en el primer futbolista en recibir este galardón de forma individual desde que se creó en 1987. Anteriormente, el premio había sido entregado a selecciones (Brasil 2022 y España 2010) y a la pareja Xavi Hernández-Iker Casillas en 2012.
El acta del premio destaca su “deslumbrante talento”, su “excepcional trayectoria deportiva” y su “formidable y continuada labor solidaria para promover el acceso a la educación y el cuidado de la salud de los niños más desfavorecidos”. También resalta que se ha ganado el respeto por su constancia y humildad.
La decisión fue tomada por un jurado presidido por Teresa Perales (ganadora del premio en 2021) entre 27 candidaturas de 12 nacionalidades. El anuncio se realizó el 3 de junio.
Trayectoria y solidaridad

Más allá de sus 8 Balones de Oro, 4 Champions League y 47 títulos con clubes y selección, el jurado puso especial énfasis en su trabajo social a favor de la infancia vulnerable.
El seleccionador de España, Luis de la Fuente, presente en el acto, elogió al argentino:
“El legado de Leo en la historia del deporte y del fútbol es excepcional. Es un ejemplo de muchos valores en el plano humano y deportivo. Siempre es prestigioso que deportistas como él reciban premios como este”.
Con este reconocimiento, Messi suma otro hito a una carrera que comenzó en La Masia del Barcelona, donde superó las dudas iniciales de algunos informes técnicos gracias al respaldo de Carles Rexach, quien formalizó su fichaje en una servilleta el 14 de diciembre de 2000.







