Hay jugadores que simplemente acumulan partidos y otros que convierten cada partido en una oportunidad para seguir haciendo historia. Harry Kane está claramente en el segundo grupo.
El delantero inglés fue la gran figura en la goleada de Inglaterra por 3-0 sobre República Checa en Wembley, un resultado que además permitió a los Three Lions dar otro paso importante en la UEFA Nations League.
La noche ya era especial antes de que comenzara el partido. Kane fue titular y alcanzó las 125 apariciones con la selección inglesa, igualando al histórico arquero Peter Shilton como el futbolista con más partidos disputados con Inglaterra.
Pero Kane no se conformó con el récord.
A los 27 minutos, un centro suyo terminó provocando el autogol de Vladimír Coufal, que abrió el camino para Inglaterra. Luego, a los 40 minutos, Kane apareció dentro del área para marcar el segundo y llevar el partido al descanso con ventaja inglesa.
Y en el segundo tiempo volvió a aparecer.
A los 57 minutos, el atacante del Bayern Múnich conectó un cabezazo y marcó el 3-0 definitivo, completando su doblete y llegando a los 91 goles con la camiseta de Inglaterra.
Para mí, lo más llamativo de Kane no es solamente la cantidad de goles. Es su capacidad para seguir siendo decisivo con el paso de los años. A sus 33 años, continúa siendo el hombre al que Inglaterra busca cuando necesita resolver un partido.
Y los números respaldan esa sensación: Kane se convirtió en el jugador inglés de mayor edad en conseguir un doblete en partidos consecutivos con la selección, con 33 años y 70 días.
Inglaterra, además, atraviesa un buen momento. Después de comenzar la Nations League con una derrota ante España, el equipo de Thomas Tuchel encadenó tres victorias consecutivas, incluyendo el histórico 7-0 ante Croacia y ahora el 3-0 frente a República Checa.
Los Three Lions suman nueve puntos y ocupan el segundo lugar de su grupo, detrás de España, por lo que están muy cerca de asegurar su presencia en los cuartos de final.
Y mientras Inglaterra piensa en lo que viene, Kane sigue escribiendo su propia historia.
125 partidos, 91 goles y un récord histórico igualado. Nada mal para una noche en Wembley.






