La Roja comenzó perdiendo 1-0, pero reaccionó en la segunda mitad y terminó remontando 2-1 con un doblete de Mikel Merino.
Lo interesante no es solamente el resultado. España volvió a demostrar esa capacidad de competir incluso cuando el partido se pone incómodo. Con esta victoria, el equipo dirigido por Luis de la Fuente aseguró su clasificación a los cuartos de final de la UEFA Nations League y mantiene su liderato del Grupo A3 con 12 puntos.
Y acá aparece un nombre que merece todos los reflectores: Mikel Merino. El mediocampista ingresó después del descanso y cambió completamente el partido, marcando el empate y posteriormente el gol de la victoria.
España volvió a dar una muestra de carácter en la UEFA Nations League. La selección campeona del mundo visitó a Croacia en Split y terminó llevándose una victoria por 2-1 que, más allá de los tres puntos, deja una sensación importante: esta selección sabe sufrir y también sabe reaccionar.
Croacia golpeó primero. Ivan Perišić apareció en el minuto 17 para poner el 1-0 después de una jugada en la que Unai Simón había conseguido rechazar el primer remate. España tuvo la pelota durante buena parte del encuentro, pero no encontraba los espacios necesarios para hacer daño.
Y ahí llegó el cambio que terminó modificando la historia.
Mikel Merino ingresó en el segundo tiempo y fue determinante. El jugador del Arsenal marcó el empate en el minuto 61 y, cuando parecía que el partido podía terminar igualado, apareció nuevamente en el minuto 89 para completar su doblete y darle la victoria a España.
Además, Croacia terminó jugando con diez hombres después de la expulsión de Perišić por doble tarjeta amarilla. España aprovechó esa superioridad numérica y terminó inclinando definitivamente el partido a su favor.
Y acá está lo que más me deja esta actuación: España no necesitó jugar su mejor partido para ganar un partido complicado. Eso también habla de la madurez de un equipo que ya no depende únicamente de tener el control y dominar desde el primer minuto.
La victoria permitió a España clasificarse matemáticamente a los cuartos de final de la Nations League, después de conseguir cuatro triunfos en cuatro partidos y sumar 12 puntos.
Para mí, este tipo de partidos son los que terminan construyendo a una selección candidata. Porque cuando todo sale bien, cualquiera puede jugar bonito. La verdadera prueba aparece cuando te golpean primero y tienes que encontrar la manera de levantarte.
Y España lo hizo.






