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Emiten segunda acusación formal de Estados Unidos contra Sebastian Marset

POR BOLIVISIÓN

7/2/2026

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El escenario judicial en torno al narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera suma un nuevo y definitivo capítulo en los tribunales norteamericanos. Red Bolivisión tuvo acceso exclusivo al documento de la segunda acusación formal dictada por la justicia de los Estados Unidos en contra del líder del Primer Cartel Uruguayo (PCU). El expediente legal, radicado en la Corte de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este de Virginia, bajo el caso número 1:23-CR-143, detalla las operaciones de narcotráfico, lavado de dinero y la violencia sistemática ejercida por su organización criminal en diversos países de Sudamérica, identificando a Bolivia como un punto estratégico en su esquema de operaciones.
El pliego judicial, aprobado formalmente en la División de Alexandria por un Gran Jurado, consta de 18 páginas que desglosan la estructura criminal de Marset Cabrera, sus alias y los mecanismos financieros utilizados para blanquear millones de dólares.

Detalles del expediente y los alias de Marset

La segunda acusación sustitutiva (Second Superseding Indictment) identifica formalmente a Sebastián Enrique Marset Cabrera como el cabecilla de una organización transnacional de tráfico de drogas y lavado de activos basada en América del Sur. Según las investigaciones del Gobierno estadounidense, Marset utilizaba múltiples identidades falsas para burlar los controles policiales de la región y coordinar el envío de toneladas de cocaína a nivel global, principalmente hacia Europa.

El documento judicial registra de manera oficial los siguientes alias utilizados por el acusado:

  • Luis Paulo Amorim Santos
  • Gabriel De Souza Beumer
  • Sebastian Enrique Marset Cabrera de Padua
  • El seudónimo de seguridad Dor

Los cuatro cargos criminales específicos

El documento oficial de la Corte de Virginia detalla de forma pormenorizada los cuatro cargos criminales de extrema gravedad por los que la justicia de Estados Unidos procesa a Sebastián Marset Cabrera:

  • Cargo 1 (Conspiración para el Narcoterrorismo): Se le acusa de conspirar de manera consciente para fabricar y distribuir cinco kilogramos o más de cocaína, con el conocimiento e intención de proveer bienes de valor financiero a una organización involucrada en actividades de terrorismo, señalando directamente al Primer Cartel Uruguayo (PCU) como una estructura terrorista que operaba en países como Bolivia, Colombia, Paraguay, Perú, Brasil y Uruguay.
  • Cargo 2 (Conspiración para poseer cocaína a bordo de una embarcación sujeta a la jurisdicción de EE. UU.): Basado en un operativo de junio de 2024, donde Marset coordinó con el grupo criminal Clan del Golfo el transporte de 1.700 kilogramos de cocaína en una lancha rápida sin bandera ni matrícula nacional, interceptada por autoridades colombianas en el Mar Caribe.
  • Cargo 3 (Conspiración para el lavado de dinero): Acusación penal por diseñar y ejecutar transacciones financieras entre 2018 y 2023 destinadas a ocultar el origen, la propiedad y el control de las ganancias del narcotráfico, introduciendo el dinero al sistema bancario formal mediante empresas transnacionales.
  • Cargo 4 (Lavado de dinero): Un cargo específico por la transferencia electrónica de 31.716,99 dólares estadounidenses realizada el 18 de febrero de 2021 desde el Novo Banco S.A. en Portugal hacia una cuenta en el HSBC de China, utilizando servidores del Bank of America en Virginia para procesar la transacción ilícita.

El nexo con Bolivia y el suministro de cocaína

La acusación formal redactada por los fiscales norteamericanos expone detalladamente cómo se estructuraba la cadena de suministro de estupefacientes a nivel continental, situando a Bolivia en un rol preponderante dentro de la logística del Primer Cartel Uruguayo.

  • Bolivia es catalogada explícitamente como un país fuente para la obtención de la cocaína, junto con laboratorios ubicados en Perú y Colombia.
  • La droga era transportada desde las zonas de producción hacia puertos marítimos en Brasil, Paraguay y Uruguay, para luego ser camuflada en contenedores comerciales enviados a Bélgica, España, Portugal y Países Bajos.
  • El territorio boliviano también era utilizado de forma constante para la logística financiera, ya que los principales lavadores de dinero de la organización transportaban grandes sumas de dinero en efectivo en dólares americanos hacia Paraguay, Bolivia y Perú para entregárselas a la estructura de Marset.
  • Estos dólares internados físicamente en Bolivia servían para que el líder del cartel comprara de forma inmediata más cocaína y financiara los gastos operativos de la red delictiva.

El uso de tokens comerciales y criptomonedas

La investigación expone la colaboración de operadores financieros clave como Federico Ezequiel Santoro Vassallo, alias Capitain o Captain, quien junto a otros co-conspiradores lavó cientos de millones de dólares para el cartel. Para el movimiento de efectivo en Europa, la red implementó un sistema de seguridad basado en números de serie de billetes de euro físicos que funcionaban como tokens de confirmación de entrega entre los emisarios. El expediente incluye la fotografía de un billete de 5 euros con el número de serie MA2347034564 enviado para validar la recepción de un millón de euros.

Adicionalmente, el Primer Cartel Uruguayo modernizó sus operaciones financieras mediante el uso de activos digitales, empleando de manera sistemática la criptomoneda estable conocida como USDT. La justicia de Estados Unidos determinó el embargo de tres billeteras virtuales vinculadas a Marset que contienen montos exactos de 1.499,980.65 USDT, 1.038,412.48 USDT y 1.470,464 USDT.

Historial de violencia y amenazas directas a la DEA

La Fiscalía estadounidense fundamenta el cargo de narcoterrorismo detallando las acciones violentas ejecutadas bajo las órdenes directas de Sebastián Marset Cabrera para proteger su libertad e intimidar a las fuerzas del orden:

  • El 9 de mayo de 2020, ordenó la detonación de una granada en el estacionamiento de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas en Montevideo, Uruguay.
  • El 10 de mayo de 2020, instruyó enviar mensajes de texto con amenazas de muerte a una fiscal uruguaya para obligarla a frenar las investigaciones contra las siglas PCU.
  • En septiembre de 2020, Marset asesinó personalmente de un disparo a un miembro de su propia organización al sospechar de una supuesta traición.
  • El 12 de septiembre de 2021, organizó el homicidio de un colaborador en Asunción, Paraguay, por presuntamente cooperar con la policía.
  • El 26 de marzo de 2025, tras ser contactado por un Agente Especial de la DEA que lo instaba a entregarse, Marset Cabrera respondió emitiendo amenazas directas en contra del oficial estadounidense.
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