Más de 500 cisternas cargadas con combustible permanecen detenidas en inmediaciones de la refinería de Palmasola, en Santa Cruz, mientras esperan autorización para descargar gasolina proveniente de Paraguay, Argentina y Brasil.
Según los transportistas, algunas unidades llevan hasta un mes paradas debido a que el combustible no cumpliría con los parámetros exigidos por la planta para su recepción.
Conductores denuncian pérdidas
Los cisterneros afirman que la demora les genera gastos adicionales en alimentación, estadía y operación, mientras esperan una solución.
Por su parte, el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, señaló que el combustible pasa por controles de calidad y aseguró que en las próximas 48 horas se incrementará la distribución de gasolina en Santa Cruz. También atribuyó las dificultades en el abastecimiento a los bloqueos en las carreteras.






