Santa Cruz, Bolivia.– Una fuerte denuncia por parte del sector transporte ha puesto bajo la lupa las causas detrás de las filas en las estaciones de servicio. Conductores de camiones cisterna varados en los alrededores de la Refinería Palmasola revelaron que la paralización de aproximadamente 500 unidades se debe a que la gasolina importada por el Gobierno no cumple con los parámetros de calidad exigidos por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Los transportistas, cuyos cargamentos provienen de Paraguay, Argentina y Puerto Quijarro, aseguran que la estatal petrolera rechaza la recepción del producto debido a fallas en las especificaciones técnicas. Esto ha generado un embotellamiento masivo en el octavo anillo.
"La gasolina que traemos no cumple con los parámetros... no es de calidad, por eso no nos descargan", sentenció de manera contundente uno de los choferes afectados en la zona de Palmasola, apuntando a los encargados de la compra internacional del carburante.




