Las autoridades chilenas desarticularon una de las mayores operaciones de narcotráfico detectadas en América del Sur al interceptar más de 100 toneladas de sustancias ilícitas ocultas mediante impregnación química en cargamentos de madera procedentes de Bolivia.
El operativo, considerado el mayor decomiso antidroga registrado en la historia de Chile, se ejecutó en los puertos de Arica, Valparaíso y San Antonio, donde fueron intervenidos 45 contenedores que transportaban 1.080 toneladas de madera aserrada y material tipo decking con destino a países de América, Europa y Oceanía.
Según la información proporcionada por las autoridades chilenas, entre el 10% y el 20% de la composición de la madera contenía sustancias ilícitas adheridas mediante procesos químicos sofisticados, un método que dificulta su detección y requiere análisis especializados de laboratorio.
Un negocio criminal valorado en más de $us 8.300 millones

Las autoridades chilenas calcularon además que el cargamento podría haber generado aproximadamente 584 millones de dosis en los mercados de destino, reflejando la magnitud económica de una operación que utilizó el comercio internacional de madera como fachada para el tráfico de drogas.
La investigación fue desarrollada durante más de seis meses por la Policía Marítima, Aduanas y la Fiscalía de Arica dentro de la estrategia denominada "Foco Portuario", orientada a combatir el narcotráfico en las principales terminales marítimas del país.
Bolivia anuncia una investigación internacional
Tras conocerse los resultados del operativo, el ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo, informó que se impulsará una investigación conjunta con organismos internacionales y autoridades de ambos países para determinar responsabilidades y esclarecer el origen de las sustancias detectadas.
La autoridad precisó que el caso no corresponde a una operación reciente, sino a una investigación iniciada en octubre de 2025.
"Lo primero, esta no es una operación de hoy; esta es una investigación y tareas de interdicción al tráfico de drogas que se vienen realizando desde octubre del año pasado", afirmó durante una conferencia de prensa.
Oviedo también rechazó versiones que aseguran que las autoridades chilenas decomisaron 108 toneladas de cocaína pura.
"Se está difundiendo por algunos actores políticos, malintencionadamente, que se trata de 108 toneladas de cocaína y no es así", sostuvo.
De acuerdo con la información preliminar recibida por el Gobierno boliviano, el material encontrado estaría compuesto por una mezcla de cocaína, ketamina, lidocaína, cafeína y fenacetina, sustancias frecuentemente utilizadas en procesos de adulteración y procesamiento de drogas ilícitas.
Cooperación internacional
El Gobierno boliviano informó que mantiene coordinación con organismos internacionales para garantizar transparencia en las investigaciones.
Según Oviedo, representantes de la Unión Europea, la Policía de España y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) participarán en una comisión internacional de verificación y análisis técnico del caso.
La conformación de este equipo busca determinar el origen de las sustancias, identificar posibles redes criminales transnacionales involucradas y establecer si existieron vulnerabilidades en la cadena logística utilizada para exportar la madera.
Impacto en el comercio regional
El caso vuelve a poner bajo la lupa los mecanismos de control en los puertos del Pacífico sudamericano y los desafíos que enfrentan las autoridades aduaneras ante métodos cada vez más sofisticados de ocultamiento de drogas.
Especialistas en seguridad portuaria advierten que la impregnación química en productos de exportación representa una modalidad compleja de detectar mediante inspecciones convencionales, obligando a reforzar los controles tecnológicos y los sistemas de inteligencia en las cadenas de comercio internacional.



