La decisión fue asumida durante un Congreso Extraordinario realizado en Warnes, donde representantes del sector productivo cerraron filas contra la medida y advirtieron que, si el decreto no es dejado sin efecto, acudirán el lunes al Comité pro Santa Cruz para solicitar la convocatoria de una Asamblea de la Cruceñidad. El presidente de la CAO, Klaus Frerking, señaló que el sector no acepta una modificación parcial de la norma y exigió su abrogación.
El ultimátum eleva la presión sobre el Gobierno de Rodrigo Paz, en medio de los reclamos por el precio y el abastecimiento de diésel. Los productores sostienen que el incremento para los grandes consumidores eleva sus costos y genera incertidumbre para la producción.
Al Congreso de la CAO asistió el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano, quien defendió la posición del Ejecutivo. La autoridad sostuvo que abrogar el DS 5676 no resolverá el desabastecimiento de diésel, debido a que el problema está relacionado con la necesidad de importar grandes volúmenes de combustible y con la estructura de precios vigente.


