El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, ratificó este miércoles ante la Asamblea Legislativa Plurinacional que Boliviana de Aviación (BoA) se encuentra en una situación financiera crítica, a la que calificó como “destrozada” y “en terapia intensiva”, pero descartó de forma enfática cualquier posibilidad de privatización.
Durante la interpelación, que se extendió por más de dos horas, Zamora respondió a las consultas de diputados y senadores sobre el cuestionado servicio de la aerolínea estatal y el nivel de sus tarifas.
“Ya sabemos cuál es la situación de BoA, una línea aérea destrozada, que en nueve meses no se la puede componer. Hubo 20 años de mentiras donde no se actualizaron las tarifas y nos dejaron con pocos aviones”, afirmó.
El ministro explicó que el Gobierno recibió la empresa con apenas ocho aeronaves para un país de 12 millones de habitantes, lo que generó problemas operativos permanentes. Además, reconoció que durante las gestiones 2025 y 2026 no se generaron utilidades.
“¿Cómo hacemos una proyección financiera con una empresa que la tenemos quebrada, con números rojos? Estamos trabajando en un plan y por eso ya hemos tenido cambios de gerente”, señaló.
Zamora atribuyó la crisis a la falta de aeronaves, la escasez de divisas y otros factores acumulados durante dos décadas. Sin embargo, insistió en que el objetivo es recuperar la rentabilidad de la empresa estatal.
“No vamos a privatizar BoA, la vamos a hacer rentable con base en un plan. Cuando tengamos la normativa, vamos a ver si corresponde una asociación público-privada, pero reitero: BoA no se va a privatizar”, enfatizó.
El ministro informó que ya se realizaron dos cambios de gerencia y que actualmente se trabaja con un tercer gerente de experiencia, con miras a una renovación de la flota y a un plan de recuperación que permita a la aerolínea estatal generar resultados positivos para los bolivianos.

