El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes, 14 de agosto, que “muy pronto” declarará el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense, una vez que —según él— se complete la derrota de Irán.

“Cuando hayamos acabado de derrotar a Irán, que está sufriendo una derrota aplastante, muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. En esencia, eso es lo que es”, afirmó Trump durante un acto en Long Island, estado de Nueva York.
El mandatario reiteró que Estados Unidos controla el paso de los barcos por esa vía marítima: “Ningún barco pasa a menos que nosotros lo permitamos”. Además, se negó a pedir disculpas por el aumento del precio de la gasolina derivado del conflicto, al que se refirió como una guerra contra “un país muy malvado” que “no puede tener armas nucleares”.
Respuesta de Irán
La reacción iraní no se hizo esperar. El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, respondió a través de redes sociales:
“El estrecho de Ormuz no se puede tomar con tuits, portaaviones, decretos ni discursos electorales. Acepte la realidad de una vez por todas”.
Gharibabadi insistió en que el estrecho “era, es y será iraní” y que solo se abrirá o cerrará bajo mando iraní. Señaló que Estados Unidos ha sufrido “graves derrotas estratégicas” y que Teherán mantendrá el bloqueo mientras Washington no acepte esa realidad.
Contexto del conflicto
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo: por él circula una gran parte del petróleo y gas que se comercializa globalmente. Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán (lanzada el 28 de febrero de 2026 junto a Israel), ambas partes se disputan su control.
Irán estableció un control de facto sobre gran parte del estrecho y afirma que lo mantendrá hasta que Estados Unidos acepte sus condiciones. Washington, por su parte, impone un bloqueo a los puertos iraníes.
El próximo lunes 17 de agosto vence el plazo de 60 días del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, que establecía un cese de operaciones militares mientras se negociaba el fin del conflicto. Las conversaciones siguen estancadas.



