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Su voz marcó generaciones: Santa Cruz rinde homenaje a Alenir Echeverría

POR JOSUE H.M

7/25/2026

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Familiares, artistas, amigos y seguidores se reúnen en la Casa Municipal de la Cultura Raúl Otero Reiche para rendirle el último adiós a quien dedicó más de cuatro décadas a llevar el alma de Santa Cruz en su canto.

Con profundo pesar y gratitud, Santa Cruz se viste de luto para despedir a Alenir Echeverría Arteaga, una de las voces más queridas y representativas del folclore cruceño y de la música oriental boliviana.

La artista falleció cerca de la medianoche del viernes, 24 de julio, tras enfrentar un delicado cuadro de salud que la mantuvo internada en terapia intensiva. Su partida deja un vacío imborrable en la cultura local y en el corazón de quienes la acompañaron durante más de 40 años de trayectoria artística.

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Este sábado, 25 de julio, en la Casa Municipal de la Cultura Raúl Otero Reiche, se realiza el homenaje póstumo y velatorio público. Familiares, colegas, compositores, amigos y una multitud de seguidores se acercan para despedirla con flores, canciones y palabras de cariño, en un acto cargado de emoción y respeto.

Alenir Echeverría no solo fue una intérprete. Fue embajadora de la identidad cruceña. Con su voz potente y cálida llevó el ritmo de la chovena, el taquirari y las canciones del oriente a escenarios nacionales e internacionales. En los últimos años presentó su álbum acústico y temas que quedaron grabados en la memoria colectiva, como Chovena Mitahori, Fiesta, Volveré y su reciente Concepción.

Además de su carrera como solista, Alenir fue formadora de nuevas generaciones. Como profesora de canto en la Casa Municipal de la Cultura, compartió su pasión y disciplina con jóvenes artistas, dejando un legado que trasciende los escenarios.

Su partida ha generado una ola de mensajes de afecto en redes sociales y entre el gremio artístico. Muchos la recuerdan como “la diva del oriente”, una mujer de carácter fuerte, generosa y profundamente comprometida con su tierra.

Santa Cruz, la ciudad que tanto amó y a la que le dedicó su vida artística, hoy le dice adiós con el mismo cariño con el que ella siempre cantó. Que descanse en paz. Su voz seguirá resonando cada vez que suene un taquirari o una chovena en alguna plaza, serenata o escenario de Bolivia.

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