Rudy D’Alencar y su esposa Yuris Albornoz, una familia boliviano-venezolana, lograron sobrevivir al devastador terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio, pero perdieron prácticamente todo lo que tenían.
El matrimonio, junto a sus dos hijos pequeños y su mascota Milo, recorrió durante 12 días diferentes rutas hasta llegar a Bolivia, donde hoy se encuentran refugiados en un hogar transitorio.
Rudy relató los angustiosos momentos vividos bajo los escombros:
“Fue cuestión de segundos, uno simplemente lo que hace es salvar, proteger a la familia. A mi pequeño, a mi bebé que está ahorita adentro. Y salir corriendo, salir y sin mirar atrás.”
Yuris, visiblemente emocionada, habló del dolor que le causa la situación en su país: “Es triste. No hay explicación aparte de mirar tantas pérdidas. Mucho, muchas vidas perdidas, niños... que no han vivido, no han disfrutado su vida. Me dolía cada vez que sacaban un niño. Estaba muy deprimida.”
Rudy, quien tenía una distribuidora de pescado e insumos de limpieza, perdió su negocio y sus pertenencias. Solo logró rescatar algunas prendas.
“Lo perdimos todo. Después del terremoto a las dos horas yo regreso para ver lo que había quedado. Solo pude rescatar algunas prendas. Y es con lo que hemos llegado. Con la gracia de Dios y el apoyo de mucha gente que me estima, sí voy a volver a levantarme”, afirmó con esperanza.
Invitamos a la población a colaborar con la familia a través de un código QR.


