El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este sábado 31 de octubre la firma de un decreto de emergencia nacional ante los efectos del fenómeno de El Niño. La medida contempla la movilización de recursos económicos y humanos, además de la cooperación internacional, para atender las posibles consecuencias climáticas.
Durante su mensaje, el mandatario advirtió que el país podría enfrentar efectos severos, principalmente sequías e inundaciones, y pidió la coordinación de las gobernaciones, alcaldías, Fuerzas Armadas, Policía Boliviana y la población.
Paz informó que 63 comunidades ya atraviesan problemas por la sequía, mientras que otras regiones se preparan ante posibles inundaciones. También alertó sobre las dificultades que podrían enfrentar las familias por la falta de agua y forraje para el ganado, así como el impacto en el sector productivo.
El jefe de Estado señaló que el objetivo es reducir al mínimo las consecuencias de este fenómeno climático y destacó que, hasta la fecha de su declaración, la superficie afectada por incendios forestales este año no supera las 70.000 hectáreas, frente a los más de 2,6 millones registrados el año pasado.





