El Gobierno anunció que prepara un plan de contingencia y gestiona apoyo internacional para enfrentar los posibles efectos del fenómeno climático conocido como “Súper Niño”, cuyo impacto podría sentirse con mayor intensidad durante el último trimestre del año.
El presidente Rodrigo Paz informó que ya se alistan recursos nacionales y de la cooperación internacional para responder a las emergencias que puedan generarse por este evento climático, al que calificó como de impacto “incalculable”.
Las declaraciones fueron realizadas tras la atención de la emergencia por los incendios forestales en Tarija, donde el mandatario señaló que el Ejecutivo aprobó las resoluciones necesarias para disponer de recursos destinados a las acciones de respuesta.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), el fenómeno de El Niño podría alcanzar una categoría muy fuerte entre octubre y diciembre, provocando temperaturas elevadas, sequías en el occidente, lluvias irregulares en los valles e inundaciones en el oriente del país.
Especialistas explican que el denominado “Súper Niño” corresponde a un episodio de gran intensidad del fenómeno El Niño–Oscilación del Sur (ENOS), caracterizado por un aumento excepcional de la temperatura de las aguas del océano Pacífico, lo que modifica los patrones climáticos.
Según las proyecciones, el occidente podría enfrentar una reducción de lluvias y mayor riesgo de incendios, mientras que en el oriente se prevén precipitaciones intensas, inundaciones y desbordes de ríos. Actualmente, Bolivia ya registra incendios forestales y focos de calor en departamentos como Tarija, Santa Cruz, Beni, además de algunas regiones de Cochabamba y el norte de La Paz.




