El incendio registrado en la Feria Barrio Lindo volvió a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad de los mercados y centros de abastecimiento de Santa Cruz. En los últimos cinco años se registraron al menos 15 incendios en diferentes sectores comerciales de la ciudad.
Entre 2022 y 2026 se reportaron siniestros en los mercados 4 de Noviembre, Alto San Pedro, Barrio Lindo, Mercado Nuevo, Mutualista, Bicentenario, antiguo Abasto, antiguo La Ramada, nuevo Los Pozos y La Morita. En algunos centros, como el Mutualista y La Ramada, los incendios se registraron en más de una ocasión.
Bomberos identificaron problemas recurrentes que pueden favorecer la propagación de las llamas, entre ellos conexiones eléctricas precarias, pasillos ocupados con mercadería, hidrantes y mangueras obstruidos, falta de extintores y estructuras que no cumplen con condiciones adecuadas de seguridad.
Álvaro Castillo, de los Bomberos Voluntarios UUBR, señaló que es necesario modificar las condiciones de almacenamiento y construcción en los mercados. “Los comerciantes deben cambiar en todo sentido: desde la forma de almacenar y distribuir la mercadería hasta la manera de construir”, afirmó.
El voluntario también remarcó que la instalación de sistemas contra incendios debe cumplir con las especificaciones correspondientes. “No solo es tener rociadores; estos deben cumplir con las especificaciones y contar con las certificaciones necesarias”, sostuvo.
Por su parte, Jorge Santistevan, secretario departamental de Seguridad Ciudadana, pidió reforzar las medidas de prevención y evitar conexiones eléctricas irregulares. “Los comerciantes tienen que evitar esas conexiones clandestinas de corriente y también evitar la venta de juegos pirotécnicos al interior de los mercados”, advirtió.
En la Feria Barrio Lindo, donde el incendio provocó millonarias pérdidas, continúan los trabajos de remoción de escombros. El sector permanece acordonado debido al riesgo de desplome de las estructuras afectadas.
Mientras esperan autorización para ingresar a sus puestos y recuperar lo que sea posible, algunos comerciantes permanecen en los alrededores y realizan vigilias para evitar posibles saqueos.
Una de las comerciantes afectadas resumió la magnitud de las pérdidas: “Hemos perdido todo, hasta los puestos están desechos. Esto es para derrumbar y construir de nuevo. No es para refaccionar”.
El caso de Barrio Lindo vuelve a plantear la necesidad de revisar las condiciones de seguridad y prevención en los mercados de Santa Cruz para reducir el riesgo de nuevos incendios y evitar que más comerciantes pierdan su patrimonio.




