La muerte del futbolista Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, puso en el centro de la atención médica un fenómeno poco frecuente conocido como commotio cordis o conmoción cardíaca. El jugador sufrió una parada cardiorrespiratoria tras chocar con el arquero del FC Andorra, Jesús Owono, durante un partido disputado en Santa Cruz de Tenerife. Aunque fue reanimado en el campo y trasladado a terapia intensiva, su estado neurológico se agravó y falleció horas después.

Tres cardiólogos consultados por el medio internacional Infobae coincidieron en que la hipótesis más compatible con los datos públicos es la commotio cordis: un impacto en el pecho que altera la actividad eléctrica del corazón y puede provocar una fibrilación ventricular, incluso en personas sin enfermedad cardíaca previa.
Cómo se produce

El cardiólogo Jorge Franchella explicó que este cuadro se genera cuando un golpe fuerte coincide con un momento muy breve y vulnerable del ciclo eléctrico del corazón, específicamente durante la onda T del electrocardiograma. Si el impacto tiene suficiente intensidad y ocurre en esa ventana de milisegundos, puede desorganizar el ritmo cardíaco.
“La commotio cordis pura no requiere que la persona tenga una enfermedad cardíaca previa. Basta con que un impacto casual esté sincronizado con un momento eléctrico muy vulnerable y breve del ciclo cardíaco”, señaló Franchella.
El especialista Mario Fitz Maurice agregó que el golpe suele producirse en una zona específica del tórax, orientada hacia el lado izquierdo, y que este tipo de eventos se documenta con más frecuencia en deportes de contacto como el béisbol, el sóftbol, el hockey o las artes marciales. En el fútbol puede ocurrir por una rodilla, un codazo o un pelotazo de alta velocidad, aunque es infrecuente.
La importancia de la respuesta inmediata

La causa médica definitiva del fallecimiento de Jesús de Miguel se determinará con los estudios forenses. Hasta el momento, la commotio cordis se mantiene como la hipótesis clínica más plausible planteada por los especialistas.







