Tras los incendios registrados en mercados de Santa Cruz, entre ellos el de la Feria Barrio Lindo, vuelve a ponerse en debate la obligatoriedad del Sistema de Prevención y Protección Contra Incendios (SIPPCI). Según la reglamentación vigente, todas las personas naturales y jurídicas que realicen construcciones en el país deben contar con este sistema.
¿Qué es el SIPPCI?
El SIPPCI es un sistema otorgado y fiscalizado por los Bomberos de la Policía Boliviana. Su objetivo es establecer medidas activas y pasivas de protección y prevención contra incendios para el diseño, construcción, ampliación, modificación de inmuebles y realización de actividades públicas y privadas.
La autoridad competente para inspeccionar, fiscalizar y certificar el cumplimiento de estas medidas son las Direcciones Departamentales de Bomberos y la Dirección Nacional de Bomberos de la Policía Boliviana.
Condiciones mínimas de accesibilidad
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Entre los requisitos más importantes que exige la norma se encuentran:
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Contar con un espacio mínimo de 12 metros de largo, 4 de ancho y 4 de alto frente a la edificación para la maniobrabilidad de vehículos de emergencia.
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Capacidad de soporte para vehículos de alto tonelaje cuando el espacio sea interno.
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Los hidrantes deben permanecer totalmente despejados y señalizados, sin vehículos que bloqueen su acceso.
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Señalización adecuada y libre de obstrucciones.
El cableado, letreros y anuncios publicitarios deben estar por encima de los 4 metros de altura o de forma subterránea, para no obstaculizar el paso de las unidades de emergencia.
Estas condiciones de accesibilidad son precisamente las que más se vulneran en mercados como La Ramada, Los Pozos y Mutualista, donde las calles están ocupadas por ambulantes.
Críticas de un experto
El comandante de Bomberos de la UUBR, Álvaro Castillo, fue crítico con la norma actual. Señaló que el reglamento SIPPCI, elaborado alrededor de 2013, presenta vacíos importantes y está por debajo de los estándares internacionales.
“Cuando este reglamento salió, nosotros fuimos demasiado críticos del documento. Quienes lo construyeron no conocían de prevención y protección contra incendios. Hicieron copy-paste de muchas normas y trataron de resumir todo en un libro pequeño”, afirmó.
Castillo explicó que la protección contra incendios se divide en dos partes:
Protección pasiva: cómo se construye, se almacena, se segrega el material combustible y se dividen los espacios.
Protección activa: detección y extinción (alarmas, rociadores, etc.).
Según el experto, los bomberos recién intervienen cuando ambas fallan. Por eso insiste en que lo prioritario es la prevención, y no solo hablar de hidrantes o acceso de carros bomba cuando el incendio ya ocurrió.
En el contexto actual de los mercados cruceños, el SIPPCI vuelve a poner sobre la mesa una pregunta clave: ¿cuántos centros de abastecimiento realmente cumplen con estas medidas obligatorias?


