En esta edición conocemos la historia de Primitivo Rojas, un hombre cuya vida cambió por completo hace cinco años, cuando un accidente lo dejó parapléjico. Desde entonces, enfrenta grandes dificultades para salir adelante junto a su madre, quien se ha convertido en su principal apoyo.
Primitivo perdió a su padre cuando era pequeño y, actualmente, madre e hijo viven en condiciones muy precarias. Gran parte de los muebles y enseres que utilizan, como la cama, los catres e incluso el lugar donde habitan, han sido prestados por personas solidarias.
Para cubrir sus necesidades básicas, ambos se dedican a la venta de dulces, una actividad que apenas les permite generar ingresos para el sustento diario y que resulta insuficiente para afrontar los gastos de alimentación, vivienda y atención que requiere Primitivo.
Su historia refleja una realidad marcada por la adversidad, pero también por la esperanza de recibir el apoyo de personas e instituciones que puedan contribuir a mejorar su calidad de vida y brindarles una nueva oportunidad.

