El expresidente de Colombia, Gustavo Petro, sostuvo una conversación telefónica con Evo Morales y se reunió con Andrónico Rodríguez durante una serie de encuentros políticos realizados en México. Los contactos también incluyeron a exautoridades vinculadas al Movimiento al Socialismo (MAS) y fueron presentados por el exmandatario colombiano como parte de una iniciativa para promover la unidad de los pueblos de América Latina.
A través de sus redes sociales, Petro compartió fotografías de las reuniones y expresó su intención de impulsar una agenda regional. “Vamos por la unidad de los pueblos y por la primera jornada por una América Latina libre”, escribió.
En su publicación, el exgobernante también calificó a Morales como un “perseguido” por el Gobierno del presidente boliviano Rodrigo Paz, una expresión que refleja su posición frente a la situación política de Bolivia.
Reuniones con dirigentes vinculados al MAS Entre los participantes mencionados por Petro figuran Andrónico Rodríguez, excandidato presidencial y expresidente del Senado boliviano; Diego Pary, excanciller; y Gladys Quispe, exdiputada. En las imágenes difundidas también aparece Teresa Morales, quien ocupó el cargo de ministra durante el Gobierno de Evo Morales.
Los encuentros tuvieron lugar en el marco del XXX Seminario Internacional “Los Partidos y una Nueva Sociedad”, realizado en México, que reúne a organizaciones y representantes políticos de izquierda.
Aunque Petro confirmó que conversó por teléfono con Morales y se reunió con Rodríguez, no informó que ambos dirigentes bolivianos hubieran participado en una reunión conjunta ni anunció acuerdos concretos entre ellos.
El contexto político boliviano
La búsqueda de coordinación entre referentes de izquierda coincide con un escenario de confrontación entre sectores afines a Morales y el Gobierno de Rodrigo Paz.
Las organizaciones vinculadas al exmandatario boliviano anunciaron movilizaciones contra la administración nacional, en particular por sus políticas económicas y la decisión de levantar la subvención al diésel.
En ese contexto, el mensaje de Petro sobre la unidad latinoamericana abre interrogantes sobre una posible coordinación política entre dirigentes bolivianos y referentes regionales. Sin embargo, no se comunicaron decisiones, compromisos ni una estrategia conjunta como resultado de los encuentros en México.








