La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó sobre los graves riesgos sanitarios que enfrenta Venezuela después de los terremotos del 24 de junio, que han dejado más de 3.811 muertos, 16.740 heridos y 17.907 personas sin hogar, según las últimas cifras oficiales.
El director de la OPS, Jarbas Barbosa, señaló que en las próximas semanas los mayores peligros para la salud no solo provienen de las lesiones directas, sino también de:
- Interrupciones en los servicios de salud
- Hacinamiento en refugios temporales
- Deficiencias en agua potable y saneamiento
- Reducción del acceso a vacunas y atención médica rutinaria
El director de emergencias sanitarias de la OPS, Ciro Ugarte, explicó que el sistema de salud venezolano ya estaba seriamente deteriorado antes de la tragedia, agravado por la migración masiva de profesionales médicos.

“La escasez de servicios esenciales inmediatamente después del terremoto fue crítica y las instalaciones que no estaban destinadas a la atención de traumatismos o al tratamiento de emergencias tuvieron que adaptarse para este fin”, indicó Ugarte.
La atención ha mejorado gracias al apoyo de brigadas internacionales, personal médico de otras regiones y hospitales de campaña.
Críticas al gobierno
A pesar de la defensa del régimen chavista, encabezado por Delcy Rodríguez, las críticas aumentan porque muchos rescates y labores de recuperación han sido liderados por civiles, con el apoyo fundamental de equipos internacionales.



