La interpelación al ministro de Economía terminó sin la presencia de la autoridad. Pese a su ausencia, la Asamblea Legislativa llevó adelante la sesión y posteriormente determinó su censura.
Los legisladores señalaron que tenían varias preguntas y cuestionamientos que debían ser respondidos durante la interpelación, pero la ausencia del ministro impidió que pudiera explicar directamente las decisiones y acciones observadas por los asambleístas.
Con la censura aprobada, se abre ahora un nuevo escenario para el titular de Economía, ya que esta determinación implica su apartamiento del gabinete ministerial, conforme al procedimiento establecido para estos casos.
La decisión genera un nuevo debate político sobre la responsabilidad de las autoridades ante el Legislativo y las consecuencias de no asistir a una interpelación.



