De acuerdo con el Sistema Canadiense de Información sobre Incendios Forestales, actualmente existen 858 incendios activos, de los cuales la mayoría permanecen fuera de control. Solo durante la última jornada se reportaron 30 nuevos focos.
La emergencia ha obligado a evacuar comunidades en el norte de Ontario, donde autoridades locales advirtieron que algunos poblados indígenas sufrieron graves daños tras el avance del fuego.
El humo generado por los incendios también cruzó la frontera y provocó alertas por mala calidad del aire en diversas regiones de Estados Unidos. Según el Índice de Calidad del Aire (AQI), amplias zonas de los estados de Michigan y Minnesota registran niveles considerados peligrosos para la salud, por lo que las autoridades recomendaron a la población permanecer en espacios cerrados y reducir las actividades al aire libre.
Las alertas también se extienden a la región de los Grandes Lagos, el Alto Medio Oeste y parte del noreste estadounidense, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NOAA).



