Más de 200 jóvenes permanecen en vigilia y acampan a las afueras de unidades militares como el COLMILAV, con el objetivo de obtener un cupo para el servicio premilitar.
El panorama es recurrente año tras año. Padres de familia acompañan a sus hijos, quienes pasan noches enteras en la calle, durmiendo en carpas improvisadas, para no perder la oportunidad de ingresar.
Un padre de familia relató la difícil situación:
“Venimos peregrinando ya 5 días, día y noche, para que nuestros hijos entren a la premilitar. Han dado solamente tres o cuatro en cada colegio de la pre-promo. ¿Y los demás dónde? No hay. Estamos más de 200 personas, jóvenes que quieren entrar y estar en la premilitar.”
Muchos jóvenes necesitan la libreta de servicio premilitar como requisito para acceder a empleos, especialmente en el sector público y de seguridad.
Cristian Guzmán, nuestro periodista en el lugar, mostró las condiciones en las que se encuentran los jóvenes:
“Ahí están las colchas, las almohadas improvisadas, las mochilas, todos los objetos necesarios para no pasar frío por si llueve.”
La falta de cupos suficientes genera frustración entre los estudiantes y sus familias, quienes exigen a las autoridades militares ampliar las plazas disponibles.


