Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Estados Unidos, Donald Trump, acordaron este viernes, 21de agosto, continuar las negociaciones sobre los aranceles comerciales del 37,5 % que Washington impuso recientemente a productos brasileños.
La conversación telefónica, que duró una hora y 20 minutos y fue calificada de “cordial” por la Presidencia de Brasil, se produjo en un momento de tensión comercial entre las dos mayores economías de América.

Lula sostuvo que las razones alegadas por Estados Unidos para aplicar los aranceles —entre ellas prácticas anticompetitivas y presunta importación de productos elaborados con trabajo esclavo— son “infundadas”. Por ello, instó a Trump a mantenerse “en la mesa de negociación” como la mejor opción para preservar la relación comercial.
Trump, por su parte, coincidió en la necesidad de “preservar vínculos comerciales fuertes” y propuso que equipos de ambos países se reúnan “lo más pronto posible”.
Cooperación contra el crimen organizado
Durante la llamada, ambos mandatarios también abordaron el combate al crimen organizado. Lula reafirmó el interés de Brasil en cooperar con Estados Unidos, aunque aclaró que su país cuenta con instrumentos propios para enfrentar a las facciones sin necesidad de clasificarlas como terroristas, designación que Washington otorgó recientemente al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC).
Trump se mostró dispuesto a redoblar la cooperación bilateral en esta materia y anunció que nombrará a “funcionarios de alto nivel” para dar seguimiento al tema.
Conflicto Rusia-Ucrania

En el ámbito internacional, ambos líderes coincidieron en la “urgencia” de una solución negociada para el conflicto entre Rusia y Ucrania. Lula criticó la “inoperancia” del Consejo de Seguridad de la ONU y propuso una reunión extraordinaria para buscar salidas diplomáticas.
“Los grandes líderes no son aquellos que inician guerras, sino aquellos que las terminan”, afirmó el presidente brasileño.
La conversación se da a menos de dos meses de las elecciones en Brasil, en las que Lula busca la reelección, en medio de tensiones diplomáticas previas entre ambos gobiernos.


