Japón presentó este martes, 4 de agosto, una actualización de su estrategia de defensa en la que la inteligencia artificial (IA) y los sistemas no tripulados adquieren un papel central en la modernización de sus Fuerzas de Autodefensa. El nuevo Libro Blanco de Defensa, de más de 600 páginas, incorpora por primera vez un capítulo dedicado a las "nuevas formas de combate", en el que analiza el creciente impacto de los drones y la IA en los conflictos armados contemporáneos.
El Ministerio de Defensa japonés anunció que durante el presente año fiscal adquirirá un gran número de vehículos no tripulados, tanto aéreos como de superficie y submarinos, como parte del fortalecimiento de sus capacidades defensivas. Según el documento, la experiencia de la guerra en Ucrania y los recientes enfrentamientos en Oriente Medio han demostrado que las tecnologías militares evolucionan en ciclos cada vez más cortos, obligando a los países a adaptar rápidamente sus estrategias.

El informe también advierte sobre el uso de la inteligencia artificial en la guerra de la información. Tokio considera que herramientas como la generación de imágenes y videos falsos representan una amenaza creciente para la seguridad nacional, al facilitar campañas de desinformación y manipulación durante situaciones de crisis.
Producción nacional como prioridad
El Libro Blanco destaca que la capacidad de producir equipos militares dentro del propio país constituye un elemento esencial para la defensa nacional. En ese sentido, el Gobierno japonés sostiene que fortalecer su industria de defensa y aprovechar las tecnologías desarrolladas localmente será clave para garantizar la seguridad del archipiélago en los próximos años.
Asimismo, el Ministerio de Defensa afirma que el fortalecimiento militar debe llevarse a cabo "con un sentido de urgencia y crisis mayor que nunca", ante un entorno regional que considera cada vez más complejo.
Preocupación por China, Corea del Norte y Rusia
El documento identifica a China como el principal desafío estratégico para Japón. Durante el período analizado, entre abril de 2025 y marzo de 2026, las autoridades registraron un incremento de las actividades militares chinas, incluyendo operaciones de portaaviones en el Pacífico, aproximaciones de aviones de combate a aeronaves japonesas y un incidente relacionado con el bloqueo de radar.
Drones SOTEN de las Fuerzas de Autodefensa de Japón

Respecto a Corea del Norte, el informe mantiene que el país representa una "amenaza inminente" debido al avance de sus programas de misiles, el desarrollo de capacidades navales y de sistemas no tripulados, además del fortalecimiento de su cooperación militar con Rusia.
En cuanto a Moscú, Tokio expresa preocupación por el aumento de las actividades militares rusas en la región y por la profundización de la asociación estratégica entre Rusia y China. El documento menciona la construcción de nuevas instalaciones militares, el despliegue de equipamiento y la realización de ejercicios de gran escala como factores que incrementan la tensión en el entorno de seguridad japonés.
Hacia una nueva reforma de la estrategia de seguridad
La publicación del Libro Blanco coincide con el proceso de revisión de los principales documentos que definen la política de seguridad nacional de Japón, impulsado tras la llegada al poder de la primera ministra Sanae Takaichi en octubre de 2025.
El Ministerio de Defensa considera que el escenario internacional ha cambiado significativamente desde la última actualización realizada en 2022, cuando Japón aprobó el mayor refuerzo de sus capacidades militares desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Por ello, el Gobierno prevé completar una nueva revisión de su estrategia de seguridad antes de finalizar este año, con el objetivo de adaptar su política de defensa a los desafíos tecnológicos y geopolíticos actuales.




