Durante una entrevista con Red Bolivisión, la autoridad explicó que, al asumir el Gobierno el pasado 8 de noviembre, las reservas líquidas ascendían a apenas 51 millones de dólares, monto que —según indicó— alcanzaba para cubrir aproximadamente una semana de importaciones de combustibles.
"Hoy tenemos 700 millones de dólares en reservas líquidas. Es prácticamente el nivel que tenía Bolivia entre 2022 y 2023", señaló.
Espinoza recordó que el Estado destina alrededor de 50 millones de dólares por semana para la importación de combustibles, por lo que sostuvo que el nivel actual de reservas permite garantizar ese abastecimiento.
Asimismo, destacó que el Gobierno realizó una operación de refinanciamiento de deuda externa que evitó el desembolso de entre 250 y 300 millones de dólares, reduciendo la salida de divisas del país.
Según el ministro, este tipo de operaciones financieras permitió fortalecer las reservas internacionales y mejorar la disponibilidad de recursos para atender las necesidades de importación, entre ellas la compra de combustibles.
Finalmente, aseguró que el proceso de acumulación de reservas continúa y reiteró que el abastecimiento de carburantes está respaldado por la disponibilidad de divisas con las que actualmente cuenta el Estado.





