Tras el asesinato del subteniente Yerson Salazar durante un operativo en San Matías, el Gobierno aseguró que el crimen organizado representa una de las mayores amenazas para la seguridad del país y afirmó que dos organizaciones criminales brasileñas disputan el control de rutas del narcotráfico en territorio boliviano.
Durante una declaración pública, el ministro de Gobierno señaló que la muerte del joven oficial refleja las dificultades que enfrenta la Policía Boliviana frente a grupos delictivos con mayor poder de fuego.
"Este joven policía ha muerto por una debilidad estructural que tenemos como Estado: una diferencia de potencia de armas de fuego del narcotráfico contra la Policía", afirmó.
Gobierno identifica a dos organizaciones criminales
La autoridad sostuvo que el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho, organizaciones criminales originarias de Brasil, estarían enfrentándose por el control de corredores utilizados para el tráfico de drogas hacia el exterior.
Según el ministro, esta situación representa un desafío para las fuerzas del orden y exige fortalecer la respuesta del Estado.
Anuncian más equipamiento y cooperación internacional
El Gobierno aseguró que continuará reforzando las capacidades operativas de la Policía Boliviana mediante la dotación de equipamiento y una mayor coordinación con organismos de inteligencia y fuerzas policiales de otros países.
"No vamos a dar un paso atrás. Vamos a trabajar con nuestra Policía, dándole mejores elementos y conectándola con sistemas de inteligencia del exterior", manifestó la autoridad.
Las investigaciones sobre el ataque en el que perdió la vida el subteniente Gerson Salazar continúan, mientras las fuerzas del orden mantienen operativos en la región fronteriza.


