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Gael García Bernal hace cine sin pensar en el algoritmo: “Una película tiene que hacerse desde la libertad”

POR BOLIVISIÓN

08/09/2026

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El actor, director y productor presentó en Venecia “¡Hombre al agua!”, una película que, asegura, nació de la convicción de hacer cine sin someterse a las fórmulas de éxito de la era digital.

El actor mexicano presentó en el Festival de Venecia ¡Hombre al agua!, una cinta que produce, dirige y protagoniza, y que representa también una apuesta por contar historias sin someterse a las fórmulas que actualmente determinan qué contenidos tienen posibilidades de convertirse en virales.

Para García Bernal, uno de los grandes desafíos que enfrenta actualmente el cine no solo está en conseguir financiamiento o encontrar espacios de exhibición. También está en la presión de crear pensando en los algoritmos de las plataformas digitales y en aquello que, supuestamente, el público quiere consumir.

El actor considera que esa lógica puede terminar afectando la esencia de una película.

“Porque cuando una película nace únicamente para responder a aquello que supuestamente queremos consumir, corre el riesgo de convertirse en algo instantáneamente irrelevante: la vemos y al día siguiente la olvidamos”.

Gael García apuesta por un cine que trascienda

Frente a esta tendencia, García Bernal defiende un cine que pueda permanecer en la memoria del público y convertirse en una experiencia colectiva.

El actor reconoce que hacer una película con libertad siempre implica incertidumbre. Existe el temor de que una historia no funcione, no encuentre público o incluso tenga dificultades para llegar a las salas. Sin embargo, su experiencia le ha permitido asumir ese riesgo con mayor perspectiva.

“Tan sólo estamos haciendo una película, no pasa nada si no funciona”, afirmó durante su encuentro con medios en Venecia.

Pero inmediatamente matizó su reflexión: cuando una película es buena, sí pueden pasar cosas.

Como ejemplo recordó Amores perros, cinta dirigida por Alejandro González Iñárritu que, mientras se filmaba, no parecía destinada a convertirse en una obra fundamental del cine latinoamericano.

El mundo continuaba con su ritmo mientras un grupo de cineastas hacía una película que terminaría marcando una época.

Para García Bernal, actualmente resulta difícil imaginar la historia cinematográfica de Latinoamérica sin títulos como Amores perros, Ciudad de Dios o Nueve reinas.

“¡Hombre al agua!”, una película hecha contra la corriente

En ¡Hombre al agua!, Gael García Bernal interpreta a Camilo, un salvavidas cubano que rescata a un empresario mexicano y termina involucrado en una red de corrupción.

La cinta cuenta además con una participación especial de Ricky Martin, quien también participa como productor junto con García Bernal y Diego Luna.

El elenco incluye a Esmeralda Pimentel, Jorge Salinas y Bárbara Islas, además de un amplio equipo de actores y colaboradores detrás de cámaras.

La película, explicó García Bernal, existe gracias a un grupo de personas que decidió apostar por ella incluso cuando quienes tenían que financiarla inicialmente no estaban convencidos.

Esa historia de resistencia parece coincidir con la filosofía que el actor defendió en Venecia: hacer una película porque existe una historia que contar y un grupo de personas que cree en ella, no porque un algoritmo haya determinado que es la fórmula adecuada para conquistar al público.

25 años después de “Y tu mamá también”

La visita de García Bernal a Venecia también tiene un componente nostálgico.

Han pasado 25 años desde que Y tu mamá también, dirigida por Alfonso Cuarón y protagonizada por García Bernal y Diego Luna, impulsó internacionalmente las carreras de ambos actores.

Ahora, un cuarto de siglo después, García Bernal vuelve a uno de los escenarios más importantes del cine mundial no solo como intérprete, sino también como director y productor.

Y aunque la industria ha cambiado radicalmente desde aquellos años, su apuesta permanece: confiar en las historias, en quienes las hacen y en la capacidad del cine para convertirse en algo más que un contenido diseñado para ser consumido rápidamente.

Para el actor, una película puede fracasar comercialmente y aun así encontrar una forma de permanecer. Porque, en última instancia, el cine que vale la pena hacer no siempre es el que el algoritmo predice.

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