Después de varios días marcados por incendios forestales de gran magnitud, el Gobierno de España anunció el fin de la emergencia nacional decretada para las provincias de Madrid y Ávila, gracias a la evolución favorable de los focos activos.
La medida supone que la emergencia desciende del nivel 3 al nivel 2, por lo que la dirección de las operaciones deja de estar en manos del Ejecutivo central y vuelve a las comunidades autónomas de Madrid y Castilla y León.
La decisión fue adoptada durante la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias (CECOD), encabezada por el presidente Pedro Sánchez, tras evaluar que las condiciones actuales permiten a las autoridades regionales asumir nuevamente el control de las labores de vigilancia y extinción.
Días antes, la provincia de Toledo también había salido de la situación de emergencia nacional luego de controlar el incendio registrado en Almorox, lo que permitió levantar las órdenes de evacuación en los municipios afectados.
Un incendio histórico
La magnitud de los incendios obligó al Gobierno español a activar por primera vez el nivel 3 de emergencia nacional por incendios forestales, una medida excepcional que puso la coordinación en manos del Ministerio del Interior, con apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el Sistema Nacional de Protección Civil.
Aunque el riesgo disminuyó considerablemente, las autoridades mantienen el monitoreo permanente para evitar posibles reactivaciones de las llamas.
Ceuta pide una emergencia por la crisis migratoria
Mientras la emergencia por incendios llega a su fin, la ciudad autónoma de Ceuta solicitó al Gobierno español declarar una nueva emergencia nacional debido al incremento de la presión migratoria registrada en los últimos días.
El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, pidió al Ejecutivo una respuesta urgente para afrontar la situación, calificándola como una prioridad para la seguridad y la capacidad de atención de la ciudad.



